Objetivo de la lección:
Introducir la visión enkista sobre los orígenes de la humanidad según los antiguos textos sumerios, cuestionando la narrativa oficial de la historia y la arqueología convencional. Esta lección es la base para entender el conflicto cósmico entre Enki y Anu-Yahvé.
Introducción: Dos versiones opuestas de nuestra historia
La historia que nos cuentan en escuelas y libros oficiales es clara y lineal: el Homo sapiens apareció hace unos 100.000-300.000 años como resultado de una evolución natural, y las primeras civilizaciones complejas (como la sumeria) surgieron hace apenas 5.000-6.000 años a partir de comunidades primitivas de cazadores-recolectores. Según esta visión, todo lo anterior fue prehistoria sin escritura ni estructuras avanzadas.
Sin embargo, los textos más antiguos de la humanidad —las tablillas cuneiformes sumerias, acadias y babilónicas— cuentan una historia radicalmente distinta. Hablan de un tiempo en que seres divinos, poderosos y celestiales, llamados Anunnaki (o Anunna en sumerio), descendieron a la Tierra. Estos dioses no eran meras abstracciones o fuerzas de la naturaleza: eran seres reales, superiores, que anduvieron entre los humanos, fundaron ciudades sagradas y enseñaron conocimientos avanzados.
El libro Enki, la historia olvidada (recopilado por la Orden de la Serpiente en 2018) parte de estos registros antiguos para afirmar que nuestra civilización es mucho más antigua y compleja de lo que se admite. Los Anunnaki llegaron a una Tierra virgen, establecieron una civilización pre-humana en Mesopotamia y, ante problemas laborales con sus subordinados (los Igigi), decidieron crear al ser humano como solución.
¿Por qué se rechaza esta versión?
- La arqueología convencional califica estos relatos como mitos ficticios o alegorías primitivas.
- Las religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo, islam) los ven como paganos y los descartan para no socavar su propia narrativa de un Dios único.
- En 2003, durante la invasión de Irak, se saqueó el Museo Nacional de Bagdad y se destruyeron o desaparecieron miles de tablillas sumerias sin publicar. El libro sugiere que esto fue intencional: una élite mundial busca ocultar nuestro verdadero pasado.
Los «expertos» modernos insisten en que las grandes estructuras megalíticas (pirámides de Egipto, por ejemplo) fueron hechas con herramientas primitivas de la Edad del Bronce. Pero los antiguos textos dicen lo contrario: los dioses celestiales ayudaron o enseñaron a construirlas.
La llegada de los Anunnaki según los textos sumerios
- En las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX se descubrieron y descifraron miles de tablillas cuneiformes en Mesopotamia.
- Estos textos son la literatura más antigua conocida (más de 4.000 años).
- Relatan que una raza de deidades sobrehumanas, los Anunnaki, cuyo hogar estaba en el «cielo» (espacio exterior), descendió a la Tierra en un tiempo primigenio, cuando aún no existía el hombre.
- Establecieron ciudades sagradas en Mesopotamia y usaron a los Igigi (dioses menores) como fuerza laboral.
- Los textos más antiguos (como el Poema de Atrahasis y el Mito de Enki y Ninmah) muestran que los Igigi se rebelaron por el trabajo excesivo: quemaron herramientas y sitiaron la morada de Enlil.
Aquí surge Enki, el príncipe sabio, Padre Creador de la humanidad, quien propone en el Concilio Celestial crear al Homo sapiens para reemplazar a los Igigi. El plan se aprueba y Enki, con ayuda de diosas parturientas, crea al primer hombre en su Abzu (morada acuática sagrada).
El motivo de su venida: un misterio sin resolver
Los textos antiguos no explican claramente por qué vinieron los Anunnaki originalmente. Zecharia Sitchin, en su libro El Duodécimo Planeta (1976), popularizó la idea de que venían de un planeta llamado Nibiru (órbita de 3.600 años) para extraer oro y reparar su atmósfera. Según Sitchin, el hombre fue creado genéticamente como esclavo minero.
Pero el libro enkista critica esta interpretación:
- No hay evidencia textual clara de Nibiru como planeta natal.
- La minería de oro aparece, pero no es el énfasis central.
- Los textos sí indican que los Anunnaki venían del «cielo» (espacio), y su origen real se asocia con la constelación de Orión (varias culturas antiguas mostraron fascinación por ella).
Reflexión final para esta lección
La llegada de los Dioses no fue un mito poético: fue un evento cósmico que cambió todo. Enki representa la sabiduría, la creación y la liberación; mientras que la narrativa oficial (y la de Anu-Yahvé) busca mantenernos en la ignorancia.
Preguntas para meditar o discutir:
- ¿Por qué crees que se destruyeron tablillas en 2003?
- ¿Aceptas que los dioses antiguos pudieron ser seres reales de otro mundo?
- ¿Cómo cambia tu visión de la humanidad si Enki fue nuestro Padre Creador?